Actualmente las organizaciones sindicales y empresariales se enfrentan con un entorno laboral muy complejo. Las varias reformas en el marco legal, así como la transformación de los elementos de la relación laboral, las altas expectativas de los trabajadores y sus necesidades apremiantes, nos llevan a trabajar fuertemente en el fortalecimiento de la representación sindical y en la gestión de equipos como asesores (as) para que los delegados (as) sean más responsables y puedan conducir equipos de trabajo efectivos, orientados a los resultados.
El liderazgo transaccional es un modelo basado en la definición clara de responsabilidades, el cumplimiento de normas, el establecimiento de objetivos específicos y el reconocimiento del desempeño. En el ámbito sindical, este estilo de liderazgo nos permite organizar el trabajo de manera ordenada, asignando funciones precisas, supervisando el cumplimiento de acuerdos y promoviendo la disciplina requerida para alcanzar las metas colectivas.

